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    Por qué te inspecciona Hacienda

    ¿Por qué te inspecciona Hacienda? (Actualizado 2026)

    Cuando alguien pregunta: “¿por qué me ha tocado una inspección de Hacienda?”, la respuesta casi nunca está en una frase concreta de una ley. La clave suele estar en cómo planifica la Agencia Tributaria, cómo prioriza recursos y cómo cruza datos para detectar incoherencias. No es una ruleta, pero tampoco un sorteo de Navidad: es gestión del riesgo con información y criterios operativos.

    En este artículo explico, con base en documentos públicos y análisis técnico, cómo selecciona Hacienda a quién inspeccionar en 2026, qué parte es pública, qué parte es reservada y qué perfiles tienen más probabilidades de “saltar” en sus filtros.

    El objetivo de este articulo no es enseñar a “esconderse” de hacienda , sino a entender la lógica para anticipar riesgos y prevenir problemas, cumpliendo la ley.

    Actualización 2026

    Actualizado: enero 2026. Este artículo toma como referencia las directrices publicadas del Plan de Control 2025 y criterios públicos de planificación y análisis de riesgos. Lo actualizaremos cuando se publiquen las directrices del Plan 2026.

    El punto de partida oficial: el plan anual de control tributario

    Un plan de control tributario cada año

    Cada año se publican las directrices generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero. Ese documento marca las líneas prioritarias: asistencia al contribuyente, prevención del incumplimiento, investigación y comprobación, lucha contra el fraude en recaudación y cooperación con otras administraciones.

    Plan publico

    Este Plan es público, pero no lo cuenta todo. Señala qué zonas del mapa son prioritarias (economía digital, grandes patrimonios, no residentes, determinados sectores, etc.), pero no detalla los algoritmos ni los filtros concretos que se usan para seleccionar a cada contribuyente.

    Aquí te dejo el enlace al plan de control tributario del 2025 que es el último al que tenemos acceso hasta la publicación de este artículo.

    Punto clave para entenderlo bien: el Plan te indica “dónde mira” Hacienda (prioridades, áreas de riesgo, campañas generales), pero no te dice el detalle fino de sus filtros: umbrales, ponderaciones, combinaciones de variables o criterios internos de priorización por unidades y territorios.

    Lo que no se publica en el plan de control tributario: planes reservados y "baremos" internos

    Además de las directrices públicas, existe una parte reservada del control tributario. Esto es normal en una organización de control: si se publicaran todos los criterios operativos exactos, se perdería efectividad.

    En la normativa autonómica y en documentación interna se reconoce expresamente que los planes parciales de inspección tienen carácter reservado, no se publican y se basan en criterios de riesgo fiscal, oportunidad, aleatoriedad u otros.

    La AEAT aprueba cada año instrucciones internas como la denominada «Instrucción de baremo» del Departamento de Inspección, que define cómo puntuar expedientes y organizar prioridades de trabajo.

    Hay una parte visible (BOE, notas de prensa) y otra que solo conocen internamente los órganos de planificación e inspección. Esta parte no puede contradecir la ley, pero sí establece cosas que la ley no detalla: qué se considera riesgo alto, qué sectores se priorizan, cómo se ponderan ciertas variables, etc.

    Traducción práctica:

    • Lo visible: BOE, notas informativas y directrices generales.

    • Lo interno: campañas operativas, criterios de segmentación, parámetros de priorización, asignación de cargas, y “qué pesa más” en un expediente concreto.

    Esto no significa actuar fuera de la ley. Significa concretar, con criterios de gestión, lo que la ley no puede detallar al milímetro.

    De dónde sale la información: el “combustible” de los cruces de información

    El «combustible» de los algoritmos de Hacienda

    Para seleccionar a quién inspeccionar, Hacienda se alimenta de una cantidad enorme de datos. La idea no es “tenerlo todo”, sino detectar incoherencias entre lo declarado y lo que reflejan otras fuentes.

    Pero qué datos tiene hacienda de usted?

    Datos declarados (tu huella fiscal)

    • IRPF, IVA, Sociedades, retenciones y declaraciones informativas.

    • Registros y libros de IVA en entornos electrónicos cuando aplican.

    Datos de terceros y registros (tu huella administrativa)

    • Catastro, Registro de la Propiedad, Tráfico, Seguridad Social, notarios y registros mercantiles.

    • Información bancaria dentro del marco legal correspondiente.

    • Colaboración con CCAA, UE y otros organismos cuando procede.

    Información internacional (tu huella transfronteriza)

    • Intercambio automático de información financiera y cooperación internacional, cuando aplica.

    • Datos sobre titularidades, estructuras y rentas en entornos internacionales según acuerdos vigentes.

    Economía digital y fuentes abiertas (tu huella digital)

    • Información procedente de plataformas, pagos digitales, marketplaces y actividad online cuando exista disponibilidad por canales legales.

    • En inspección moderna, la trazabilidad importa: lo digital debe encajar con lo contable y lo fiscal.

    La propia Agencia afirma en sus notas que emplea herramientas de análisis masivo de datos (big data) para reforzar el control de determinados perfiles, como personas que aparentan no ser residentes pero tienen un patrimonio relevante en España.

    La doctrina y la prensa han explicado que la Administración utiliza proyectos de web scraping para recabar datos de plataformas inmobiliarias o de alquiler turístico (por ejemplo, el Proyecto RIFA, citado en artículos técnicos sobre la estrategia de IA y big data de la AEAT).

    Conclusión de este bloque: Hacienda no vive solo de “lo que pones en la declaración”. Vive de “si todo encaja” cuando cruza tu información con el resto del sistema.

    Y cuando algo no cuadra, se enciende la luz roja del «riesgo».

    ¿Hay un "algoritmo secreto"? Herramientas de riesgo, IA y el papel humano

    En su página de transparencia sobre Inteligencia Artificial, la AEAT explica que:

    Usa IA sobre todo para asistencia al contribuyente (chatbots, avisos en Renta Web, mensajes de ayuda).

    Las decisiones automáticas basadas en IA están siempre supervisadas por personas («human in the loop»).

    A día de hoy no hay IA determinante en los procedimientos de control (inspecciones o comprobaciones).

    Para la selección de contribuyentes, existen herramientas de análisis masivo de datos que no se consideran IA, y que solo ayudan a los funcionarios a valorar riesgos antes de iniciar procedimientos.

    En la práctica, esto se suele traducir en un proceso en dos fases:

    • Fase 1: herramientas de análisis y scoring ayudan a detectar incoherencias y a priorizar expedientes.

    • Fase 2: equipos humanos convierten parte de esos expedientes en actuaciones reales (comprobación, inspección, requerimientos), según criterios de impacto, viabilidad y prioridades del ejercicio.

    Idea útil: no es “te inspecciona un robot”. Es “un sistema de priorización te coloca arriba o abajo en la lista, y después se decide dónde se invierten horas de trabajo”.

    La literatura especializada y artículos de investigación han puesto el foco en herramientas internas como:

    HERMES:

    Sistema corporativo de análisis de riesgos tributarios, alimentado por el data warehouse Zújar, que elabora perfiles de riesgo y listas de contribuyentes prioritarios para control.


    MIDAS y otros sistemas:

    Modelos específicos de aprendizaje automático (machine learning) para estimar riesgos, detectar fraude y ayudar a la toma de decisiones (impago de aplazamientos, patrimonios relevantes, etc.).

    Herramientas OSINT y proyectos como RIFA (economía colaborativa, alquiler turístico) y NIDEL (fraude complejo, blanqueo, incrementos patrimoniales injustificados).

    Parte de la doctrina sostiene que, por su funcionamiento y uso de aprendizaje automático, HERMES y otros sistemas deberían calificarse como «sistemas de IA de alto riesgo» bajo el Reglamento europeo de IA, aunque la AEAT formalmente los presente como simples herramientas de análisis masivo de datos.

    La conclusión práctica para el contribuyente es clara:

    Hacienda no lanza inspecciones «a dedo», sino que prioriza expedientes basándose en modelos de riesgo que se alimentan de datos de todo tipo. Después, un equipo de funcionarios decide qué casos se transforman en actuaciones reales.

    Señales típicas que suben la puntuación de riesgo (y cómo blindarlas)

    Perfiles que suelen salir «marcados» en los filtros de riesgo

    Nadie fuera de la Agencia conoce los algoritmos exactos ni los umbrales exactos. Pero a partir de los planes de control, notas de prensa y declaraciones de técnicos, se pueden identificar perfiles típicos de riesgo porque hay patrones recurrentes que aparecen año tras año en la práctica y en las prioridades públicas.

    A continuación, señales frecuentes y cómo prevenirlas de forma legal:

    1. Márgenes anómalos frente al sector

    • Qué suele no cuadrar: ingresos altos con beneficios ridículamente bajos o pérdidas recurrentes sin explicación coherente. Especialmente cuando la comparación sectorial evidencia márgenes anómalos.

    • Cómo blindarlo: explicación documentada del modelo (costes, inversiones, estacionalidad, cambios, precios), y coherencia contable-fiscal.

    1. Incoherencias entre modelos y contabilidad

    • Qué suele no cuadrar: IVA, retenciones, informativas y renta/sociedades no encajan entre sí.

    • Cómo blindarlo: conciliaciones periódicas y revisión cruzada antes de presentar.

    1. Devoluciones elevadas o recurrentes

    • Qué suele no cuadrar: devoluciones habituales sin causa sólida o con soporte débil. La AEAT ha lanzado planes específicos de control sobre BINs (bases imponibles negativas) y devoluciones, con sistemas automatizados de análisis de riesgos.

    • Cómo blindarlo: facturas, contratos, justificantes y trazabilidad impecables.

    1. Negocios intensivos en efectivo

    • Qué suele no cuadrar: ratios que no encajan con TPV, consumos, actividad real o medias sectoriales. Hostelería, pequeños comercios, talleres, ciertos servicios personales, cuando las cifras declaradas no encajan con:
      • TPVs bancarios
      • Consumos eléctricos
      • Ratios medios del sector.
    • Cómo blindarlo: control de caja, arqueos, política de cobros y registro contable correcto.

    1. Desajustes con terceros

    • Qué suele no cuadrar: discrepancias entre lo que tú declaras y lo que declaran proveedores, clientes u otros.

    • Cómo blindarlo: revisar informativas, conciliación de facturación y contabilidad.

    1. Signos externos de riqueza no coherentes con lo declarado

    • Qué suele no cuadrar: nivel de vida/patrimonio que no se sostiene con la renta declarada. Viviendas de lujo, coches de alta gama, embarcaciones, viajes frecuentes o estilos de vida que no se corresponden con ingresos declarados. Medios de comunicación han recogido declaraciones de técnicos explicando cómo esos desajustes son típicos disparadores de inspección.

    • Cómo blindarlo: justificar origen de fondos (ventas, préstamos, herencias, ahorros), y documentar operaciones patrimoniales.

    1. Operaciones vinculadas, intragrupo o estructuras complejas

    • Qué suele no cuadrar: préstamos socio–sociedad sin contrato, retribuciones confusas, operaciones con vinculadas sin lógica de mercado. Especial vigilancia sobre planificación agresiva, asimetrías, uso de paraísos fiscales o territorios de baja tributación, y operaciones financieras intragrupo.

    • Cómo blindarlo: contratos, condiciones, soporte bancario, y documentación técnica cuando proceda.

    1. No residentes con patrimonio inmobiliario importante o ingresos no declarados

    • Qué suele no cuadrar: alquileres, imputaciones o ventas con cumplimiento irregular o mal documentado. En 2021 ya se anunció una línea específica para controlar a personas físicas que aparentan ser no residentes pero en realidad lo serían, mediante herramientas de big data.

    • Cómo blindarlo: calendario de obligaciones, documentación de alquileres y soporte de gastos deducibles cuando proceda.

    Todo ello se integra en los sistemas de riesgo y se traduce en puntuaciones internas.Cuanta más puntuación, mayor probabilidad de que el expediente acabe en inspección.

    ¿Se acuerdan de los problemas de Shakira con la hacienda?

    Si , Shakira pretendía ser no residente en España cuando estaba con Pique y sus dos hijos iban a la escuela en Barcelona. ¿Se lo pueden creer? 

    "Ordenes internas” y priorización: por qué no es personal (aunque lo parezca)

    La Inspección trabaja con criterios de coordinación, campañas y reparto de cargas. El objetivo es simple: optimizar recursos hacia expedientes con mayor impacto potencial y mayor impacto potencial en recaudación.

    Esto explica por qué dos contribuyentes con “pequeños errores” no reciben el mismo trato: uno puede quedar en un aviso o comprobación simple, y otro convertirse en una actuación intensa por acumulación de señales o por pertenecer a un foco prioritario del año.

    Entonces… ¿quién tiene más probabilidades de ser inspeccionado en 2026?

    A grandes rasgos, en 2025 tienen más papeletas:

    • Autónomos y pymes con incoherencias claras entre:
      • Contabilidad, declaraciones fiscales y movimientos bancarios.
      • Márgenes muy distintos al sector sin explicación razonable.
    • Sociedades con estructuras complejas:
      • Grupos con muchas vinculadas, operaciones internas, préstamos socio–sociedad, retribuciones poco claras, etc.
    • Contribuyentes con historial de incidencias:
      • Regularizaciones previas importantes.
      • Deudas significativas en fase recaudatoria.
      • Uso reiterado de aplazamientos sin una justificación sólida.
    • No residentes con inmuebles, alquileres o plusvalías no claramente declaradas.
    • Perfiles con «señales de riqueza» no alineadas con lo que se declara.
    • Sectores expresamente mencionados cada año en el Plan de Control como de riesgo elevado.

    Y, siempre, un componente aleatorio: algunos expedientes se seleccionan para mantener el efecto disuasorio general.

    Cómo usar esta información de forma inteligente (y legal)

    Todo esto no sirve para «burlar» a Hacienda, sino justo para lo contrario: para adelantarse a sus preguntas.

    Para una empresa o autónomo, algunas buenas prácticas serían:

    A) Revisión de coherencia antes de presentar

    • Cuadre de IVA, IRPF/IS, retenciones e informativas.

    • Comparar márgenes con años anteriores y detectar desviaciones.

    B) Documentación sólida de operaciones sensibles

    • Vinculadas, préstamos, cambios de residencia, internacional, operaciones patrimoniales.

    C) Trazabilidad bancaria y contable

    • Que cada movimiento relevante tenga contrato, factura o justificante y reflejo contable.

    D) Regularizar a tiempo

    • Si hay error, valorar rectificar antes de que lo detecte la Administración.

    E) Asesorarse “pensando como Hacienda”

    • Pregunta guía: “si cruzan mis datos con terceros, ¿qué parte podría no cuadrar?”

    Resumen de las claves para que hacienda te inspeccione

    • Hay un Plan de Control con directrices públicas, pero la planificación operativa detallada es reservada.

    • La selección se basa en cruces masivos de datos: declaraciones, terceros, registros, información internacional y economía digital.

    • La tecnología sirve para priorizar riesgos; la decisión final se materializa en actuaciones por criterios de gestión y revisión humana.

    • Lo que más dispara alertas suele ser la incoherencia: ratios anómalos, devoluciones recurrentes, desajustes con terceros y falta de trazabilidad.

    • La mejor estrategia es preventiva: coherencia, documentación y corrección a tiempo.

    Este artículo es simplemente a título informativo y no supone asesoramiento. Si quiere profundizar en este tema y obtener asesoramiento profesional, contacte con uno de nuestros profesionales.

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    Patrick Gordinne Perez

    Economista colegiado